Deudas en el Divorcio: Quién Paga los Préstamos, la Hipoteca y las Tarjetas Cuando la Pareja se Separa

Un divorcio reparte muchas cosas: la vivienda, los muebles, el tiempo con los hijos. Las deudas también se reparten, pero con una diferencia importante que casi nadie explica a tiempo: el reparto que pactáis entre vosotros no obliga al banco. Si los dos firmasteis un préstamo, la entidad puede seguir reclamando a cualquiera de los dos aunque el convenio regulador diga que lo paga solo uno.

En esta guía repasamos quién responde de cada tipo de deuda tras la separación, qué cambia según el régimen económico del matrimonio y qué pasos conviene dar antes de firmar el convenio para no acabar pagando la parte del otro.

Deudas en el Divorcio: Quién Paga los Préstamos, la Hipoteca y las Tarjetas Cuando la Pareja se Separa

La regla de fondo: el convenio regulador no vincula al acreedor

El Código Civil establece que los contratos solo producen efecto entre quienes los firman (artículo 1257). El convenio regulador es un acuerdo entre los cónyuges, aprobado por el juez o formalizado ante notario, pero el banco no es parte de él. Por eso, si un préstamo está a nombre de los dos, la entidad conserva su derecho a reclamar a ambos.

Para que el banco deje de poder reclamarte, hace falta algo más: que acepte expresamente el cambio de deudor. El artículo 1205 del Código Civil exige el consentimiento del acreedor para sustituir a un deudor por otro. En la práctica, eso significa negociar con la entidad una novación del préstamo o de la hipoteca para que quede solo a nombre de quien se queda con la deuda. Si el banco no acepta, el pacto entre vosotros sigue siendo válido, pero solo sirve para que puedas reclamarle a tu expareja lo que pagues de más.

Qué cambia según vuestro régimen económico

Sociedad de gananciales

Es el régimen por defecto en la mayor parte de España salvo que se haya pactado otro (en Cataluña, Baleares y otros territorios con derecho propio el régimen supletorio es distinto). En gananciales, las deudas que uno de los cónyuges contrae para las necesidades ordinarias de la familia o en la administración de los bienes comunes se pagan también con los bienes gananciales (artículos 1362 y 1365 del Código Civil). Es decir, aunque la tarjeta o el préstamo estén a nombre de uno, el patrimonio común puede responder si el dinero se usó para la familia.

Con el divorcio, la sociedad de gananciales se disuelve, pero las deudas comunes no desaparecen. Hay que liquidarla: hacer inventario de bienes y deudas y repartirlos. El artículo 1401 del Código Civil dice que, mientras no se paguen por completo las deudas de la sociedad, los acreedores conservan sus créditos contra el cónyuge deudor, y el cónyuge no deudor responde con los bienes que se le hayan adjudicado, siempre que se haya hecho inventario judicial o extrajudicial. Por eso una liquidación bien documentada es tu principal protección.

Separación de bienes

En separación de bienes, cada cónyuge responde de sus propias obligaciones (artículo 1440 del Código Civil). Si el préstamo está solo a tu nombre, es tuyo; si está solo a nombre de tu expareja, en principio no te afecta. Hay una excepción relevante: las deudas por gastos ordinarios de la familia. Para ellas, el artículo 1319 prevé que respondan los bienes del cónyuge que contrajo la deuda y, de forma subsidiaria, los del otro.

Quién paga cada deuda tras el divorcio: tabla resumen

Tipo de deudaQuién la firmóA quién puede reclamar el acreedor tras el divorcio
Hipoteca de la vivienda familiarLos dosA cualquiera de los dos, por el total, hasta que el banco acepte quitar a uno
Préstamo personal o de cocheLos dosA cualquiera de los dos, por el total (normalmente se firma con solidaridad)
Préstamo personalSolo uno, en gananciales, para gastos familiaresAl firmante y, hasta la liquidación, a los bienes comunes; después, al otro solo con lo que se le adjudicó
Préstamo personalSolo uno, en separación de bienesSolo al firmante, salvo gastos ordinarios de la familia
Tarjeta de créditoTitular y beneficiarioAl titular del contrato; el beneficiario no suele estar obligado frente al banco
Préstamo donde uno es avalistaTitular y avalistaAl titular y, si no paga, al avalista; el divorcio no cancela el aval
Resumen orientativo. Revisa siempre lo que dice cada contrato.

Si tu expareja figura como avalista de un préstamo tuyo, o al revés, el aval sigue vivo después del divorcio. En nuestra guía sobre los riesgos de ser avalista de una deuda explicamos qué opciones hay para intentar liberarlo.

Un ejemplo con números

Laura y Javier se divorcian. Tienen un préstamo personal de 18.000 euros que pidieron juntos para reformar la cocina, con una cuota de 380 euros al mes y unos 40 meses pendientes. En el convenio regulador pactan que Javier se queda con el préstamo y lo paga él, porque Laura se queda con el coche.

Durante un año todo va bien. Después, Javier pierde el empleo y deja de pagar tres cuotas. El banco no mira el convenio: envía la reclamación a los dos titulares y, al no recibir respuesta de Javier, se dirige a Laura por los 1.140 euros atrasados más los intereses de demora. Si la deuda sigue sin pagarse, Laura puede acabar en un fichero de morosos o con un procedimiento judicial a su nombre.

Laura tiene dos caminos: pagar para cortar el problema y después reclamar a Javier lo que ha abonado (el artículo 1145 del Código Civil reconoce ese derecho de repetición al deudor solidario que paga), o negociar con el banco un plan para ponerse al día. Lo que no puede hacer es alegar ante la entidad que el convenio dice que paga Javier.

La lección práctica: si te comprometes a no pagar una deuda común, consigue que el banco te libere por escrito o, como mínimo, vigila que la otra parte la está pagando, por ejemplo comprobando el estado del préstamo cada pocos meses.

La hipoteca: el caso más delicado

La hipoteca suele ser la deuda más grande y la que más conflictos genera. Hay tres situaciones habituales:

  • Uno se queda con la casa y la hipoteca. Se hace una extinción de condominio o una adjudicación en la liquidación de gananciales y se pide al banco que acepte la subrogación de un solo titular. El banco estudiará si esa persona puede asumir sola la cuota, y puede negarse o pedir garantías adicionales.
  • Se vende la vivienda. Con el precio de venta se cancela la hipoteca y, si sobra dinero, se reparte. Es la salida más limpia cuando ninguno puede pagar solo la cuota.
  • Se mantiene a nombre de los dos. Por ejemplo, porque se atribuye el uso de la vivienda a uno de los cónyuges y a los hijos. Ambos siguen siendo deudores frente al banco, y un impago de cualquiera afecta a los dos.

Si la hipoteca se deja de pagar, el riesgo de ejecución recae sobre la vivienda, porque es una deuda con garantía real. Te explicamos la diferencia con más detalle en deuda garantizada y no garantizada, y qué protección existe para la casa en nuestra guía sobre el embargo de la vivienda habitual.

Cuentas conjuntas y embargos

Durante la separación es frecuente que sigan abiertas cuentas a nombre de los dos. Si uno de los cónyuges tiene una deuda propia y el acreedor embarga, puede alcanzar a la cuenta conjunta. El cotitular no deudor tendrá que demostrar qué parte del saldo le pertenece. Lo explicamos paso a paso en cómo funciona el embargo de una cuenta conjunta. Lo más prudente es cerrar o dividir las cuentas comunes en cuanto se decida la separación, dejando una sola cuenta para los gastos compartidos que queden, como la hipoteca.

Pasos para protegerte antes de firmar el convenio

  1. Haz un inventario completo de deudas. Pide un certificado de deuda pendiente de cada préstamo y tarjeta, y consulta la CIRBE del Banco de España, que recoge los riesgos financieros a tu nombre. Así sabrás exactamente qué figura a tu nombre y qué no.
  2. Calcula si puedes asumir tu parte sola o solo. Antes de quedarte con una deuda, comprueba que la cuota cabe en tu nuevo presupuesto. En cómo calcular tu capacidad real de pago tienes un método sencillo.
  3. Negocia con el banco a la vez que el convenio. Si uno va a quedarse con un préstamo común, plantea la novación a la entidad antes de firmar, no después. Que el convenio dependa de que el banco acepte es una buena forma de evitar sorpresas.
  4. Cancela tarjetas adicionales y autorizaciones. Da de baja las tarjetas de beneficiario y las domiciliaciones que ya no tengan sentido, y revisa los límites de descubierto de las cuentas comunes.
  5. Liquida la sociedad de gananciales con inventario. No te quedes en la disolución. Un inventario formal de bienes y deudas es lo que limita tu responsabilidad posterior según el artículo 1401.
  6. Guarda pruebas de cada pago. Si acabas pagando una deuda que correspondía a tu expareja, los justificantes son la base para reclamarle después.

Si las deudas comunes son imposibles de pagar

A veces el divorcio llega precisamente porque la situación económica es insostenible. Si ni uno ni otro puede afrontar las deudas, la Ley de Segunda Oportunidad permite cancelar deudas a personas físicas que cumplen los requisitos. Cada cónyuge puede acogerse por separado, y la Ley Concursal también contempla que los cónyuges soliciten el procedimiento de forma conjunta. Hay que tener en cuenta que, si solo uno se acoge, la exoneración no libera al otro de las deudas que firmó con él: el banco podrá seguir reclamándoselas.

Preguntas frecuentes

Si el juez aprueba el convenio, ¿el banco tiene que respetarlo?

No. La aprobación judicial hace que el convenio sea obligatorio entre los cónyuges, pero el banco no ha firmado ese acuerdo. Solo deja de poder reclamarte si acepta expresamente el cambio de deudor.

¿Respondo de una tarjeta de crédito que solo estaba a nombre de mi expareja?

Frente al banco, en principio responde el titular del contrato. Si estabais en gananciales y el gasto se destinó a la familia, la deuda puede considerarse ganancial y afectar a los bienes comunes hasta la liquidación. En separación de bienes, no respondes salvo que se trate de gastos ordinarios de la familia.

¿Puedo salir de la hipoteca si me voy de casa?

Irte de la vivienda no te saca de la hipoteca. Necesitas que el banco acepte que el otro titular asuma el préstamo en solitario, o que se venda la vivienda y se cancele la deuda.

¿Qué hago si mi expareja no paga lo que le corresponde según el convenio?

Puedes pedir la ejecución del convenio ante el juzgado que lo aprobó y reclamarle las cantidades que hayas tenido que pagar por él. Mientras tanto, conviene hablar con el banco para evitar que la deuda crezca con intereses de demora.

¿Las deudas anteriores a la boda se reparten en el divorcio?

Como regla general, no. Las deudas contraídas antes del matrimonio son privativas de quien las firmó, aunque pueden darse derechos de reembolso si se pagaron con dinero ganancial durante el matrimonio.

Puedes consultar los artículos citados en el texto consolidado del Código Civil publicado en el BOE. Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un abogado de familia, especialmente si hay vivienda o hijos de por medio.

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